Nuevo México se verá obligado a tomar decisiones difíciles bajo el proyecto de ley de salud republicano en el Congreso que recorta los fondos federales para Medicaid. Un nuevo estudio muestra que los planes del proyecto de ley para reducir la financiación federal de Medicaid requerirían que el estado aportara 427 millones de dólares adicionales al año para mantener la cobertura sanitaria de sus 900.000 residentes inscritos en Medicaid. Si no puede o no quiere, más de 250.000 nuevos mexicanos podrían perder su cobertura y quedarse sin seguro.
El estudio, publicado hoy, ha sido realizado por la Dra. Kelly O'Donnell, economista de la Fundación Robert Wood Johnson de la UNM, y está disponible aquí.
El proyecto de ley reduce drásticamente la financiación federal para los adultos de la expansión de Medicaid y limita permanentemente la financiación de todo el programa, lo que resulta en una pérdida de 11.400 millones de dólares en ingresos federales y más de 30.000 puestos de trabajo para 2026. Es un eufemismo decir que esto devastaría el sistema de salud y la economía de Nuevo México.
El proyecto de ley reniega del compromiso de larga data del gobierno federal de financiar Medicaid. Y el presidente Trump prometió en la campaña que no recortaría el Medicaid, aunque su administración ha reanudado las negociaciones para el proyecto de ley después de que no obtuviera suficientes votos entre los republicanos de la Cámara el mes pasado. La última propuesta, además de diezmar la financiación de Medicaid, también eliminaría importantes protecciones para los consumidores, como permitir que las compañías de seguros cobren tarifas más altas a las personas con condiciones preexistentes y eliminar la cobertura de servicios esenciales como la salud mental y la atención de maternidad.
El congresista Pearce no ha tomado una posición sobre la legislación. Debería echar un vistazo a este estudio porque las consecuencias para Nuevo México serán drásticas.